Foto + 1er Trabajo

Trabajo Fotoperiodismo.
Camilo Salas K.
El huracán Katrina que azoto las costas de Norteamérica, además de los muertos y damnificados, dejó libres los más bajos instintos de los estadounidenses en cuanto a catástrofes se refiere.
Se produjeron saqueos, se formaron grupos armados y se notó la poca previsión del gobierno contra un fenómeno que se conocía de antemano.
Lamentablemente Nueva Orleans se ha tenido que organizar sola frente a la inundación, el gobierno ha respondido lentamente y los ciudadanos olvidaron la palabra ‘comunidad’.
Parece un chiste, pero hasta en las peores tragedias reina el trueque, el dinero y las armas. Es como volver a la prehistoria.
En la fotografía que elegí se ve a un típico norteamericano adulto, transitando por una calle no inundada, en busca de agua, comida o lo que sea. Se nota que tiene un cooler y unas botellas de agua dentro de su carro de supermercado. Se entiende que es tanta la necesidad que tipos como el de la foto son capaces de ir puerta a puerta en busca de algo que sirva. Pueden caminar millas y millas por un pedazo de algo.
Al final, los instintos de sobrevivencia, la ley de la selva y el estado de derecho, se desvanecen cuando la necesidad y el miedo son más grandes que la moral.
En vez de donar o repartir, las personas de Nueva Orleans han querido acaparar y cambiar, salvarse ellos mismos antes que a los demás. La ley del mas fuerte.
El tipo del carrito parece ser un norteamericano común. Un tipo que caminará muchos kilómetros buscando lo que necesite, quizás tiene miedo de que aparezca una pandilla armada en bote cuando llegue a la siguiente inundación, quizás una turba le robe el agua embotellada.
Quizás consiga comida a bajo precio.
Quizás llegue ayuda calificada y nadie tenga que salir en carrito a recorrer las calles en busca de supervivencia.
